27 mar. 2011

Puñalada

No recuerda cómo llegó ni tan siquiera conoce su identidad. Empuja su casa  llenándola de lo que encuentra por el camino guiado por el instinto de algun tiempo pasado en el que algo tenía. La gente le mira mal, y molesto y aturdido por su otra sangre de garrafa, les increpa con ruidos que en su tiempo debieron ser palabras. Es lo que pasa cuando la vida, más que darte la espalda, te apuñala.

24 mar. 2011

Gracias Mamá


Hola Mamá. Solo decirte que te quiero, que aunque hemos vivido distantes en la misma casa, siempre te he sentido cerca. Nosotros nos hablábamos con el tacto, con las carantoñas y los mimos. Nuestro momento era de noche, con mi cabeza en tu regazo y tus dedos en mi pelo. De día era Papá quien gobernaba y movía las fichas. Se le echa tanto de menos. Ahora debería recuperar todo ese tiempo que no compartimos, pero no se porque, siento que el tiempo ya pasó, y que no hay retroceso. Son muchas las veces que hacemos lo que no sentimos y dejamos de hacer lo que sentimos. Son muchas las veces que nos vemos abocados a vivir según un dictamen extraño que ni siquiera conocemos, que nos viene impuesto por tiempos o normas que no están escritas pero que habitan dentro de nosotros. Son muchas las veces, Mamá, que te quiero ver y no lo hago, que te quiero abrazar y me contengo, que quiero, simplemente, tumbarme de nuevo en tu regazo y sentirte como siempre lo hice, tan cercana como siente una madre a un hijo y, créeme, un hijo a una madre. Y aunque te parezca extraño, te pido perdón. Perdón por esta distancia que no quiero y que mantengo. Por no saberte devolver todo el amor que nos has dado, por entregarnos tu vida sin pedir nada a cambio. Tan generosa has sido, que aun es hoy te mantienes al margen y siempre dando, siempre estando. Gracias Mamá, y lo siento

21 mar. 2011

Mi otro yo


Tengo las ideas claras (casi siempre), pero no las llevo a cabo. Me pregunto cual será el motivo y nunca saco nada en limpio. Solo me cabe pensar que en mi hay otro que obra independiente de mi pensar, y que le debo caer mal pues nunca coincidimos. Busco a ese individuo pero me rehúye. Solo un día, en el espejo, me pareció verle, pero se esfumo tras una mueca dejándome una vez más solo con cara de tonto.

Al partir

Antes de marcharme me miré para tratar de recordarme allá donde fuese. Me miré sin enjuiciar, sin sentenciar, sin tan siquiera hacer un balance. Solo me miré para verme, para asegurarme que había sido. Y en mi, me ví, supe, decidí y tranquilo me marché.

18 mar. 2011

Ducha radioactiva

Tras el desastre nuclear, era el único superviviente. Cada día, en la ducha, buscaba su reflejo en las gotas para no sentirse solo.

12 mar. 2011

Heroes

Salió al balcón con el impulso de mostrar su desnudez, tras lo cual, se arrojó al vacío. Al tocar el suelo rebotó subiendo de nuevo hasta el balcón. Algo confuso recordó que era el hombre de goma.

¿Futuro feliz?


La bala, en la sien. Sin tocar la piel siquiera. Cómo un apéndice de tu cuerpo, inerte, etérea. Es parte de la última tecnología. La llevas desde los 6 a los 30 años como educadora del pensamiento. Si hay un desvío, surge una descarga en proporción para su corrección. Luego, a los 30, se activa, para que, llegado el caso, te ejecute. Muchos han caído, pero la vida ha mejorado desde entonces, y los que cuestionaron su utilidad, ya no están entre nosotros.

10 mar. 2011

Que será de mis amigas

Hace tiempo, que sin darme cuenta, me encuentro aquí sola, paseando. Y me pregunto que habrá sido de mis amigas. Y haciendo memoria las voy tachando, una a una, de la lista de los vivos. Ya sé que estoy en primera fila y el miedo hace tiempo que lo perdí. Pero sigo sin llegar a entender que sentido ha tenido todo esto, si al final, siempre estamos solos, con nuestros pensamientos, nuestros recuerdos.

3 mar. 2011

Fusión bancaria

Tras la fusión de las cajas se jubiló anticipadamente. Dió las gracias a todos los empleados reconociendo su trabajo y esfuerzo como un colectivo único. Luego, en el despacho, llegó al acuerdo millonario con la nueva directiva. Ahora trata de que piquen los peces.

El farero

En el pueblo nunca había pobres, ni viejos, ni solitarios más que el farero, que guardaba una bestia en el sótano del faro y cada noche levantaba la trampilla para alimentarla. Sólo comía carne. Sólo humana.