11 nov. 2011

Desobediencia D


Decapitados, degollados, defenestrados. Demostraciones divinas dadas durante décadas.
Dioses desvanecidos durante diluvios dinerarios.
Detengamos definitivamente demostraciones dolorosas del dominio de Don Dinero. Dejemos de decirnos deidades, dejemos de degenerarnos. Digamos definitivamente, después de doblar dudas, “desobediencia, desorden, demolición”.
Desfilaremos deformando delgadas dunas donde deberían descansar dioses.
Desterrados del desierto diremos dónde debería decaer dios.
Dejados, desmoronados, deprimidos, decepcionados.
Dios dudaría de dichos despojos.
Difuntos dilemas diluidos dulcemente, derivando, depurando, depravando.
Definitivamente dejados de dios, devastaron dominios dejando detrás daños, dolor y dudas de dogmas decrépitos, desgastados.
Donde dominaba dios, dominaban dudas derivadas del desden del desconocido devenir de dichas deidades.
Desgastados derechos desaparecían delante de duchos decretos de desorden.

10 nov. 2011

Maldito amor


Maldito amor que después de degustarlo me produce un ardor que me postra en la cama donde aun encuentro tus recuerdos y tus olores.
Donde aun es hoy oigo el eco de tu voz y me sangran los oídos.

   Maldito amor este que ha dejado en el camino, esparcidos por el suelo y desangrándose, los trozos de una amistad que creíamos sincera.

   Maldito amor este que nos engaña prometiendo la eternidad.
Prometiendo la entrega.
Prometiendo todo aquello que deseas.

   Maldito amor este que me quita la vida y la ilusión.
Que me vuelve  abrir  los ojos ante la realidad de la existencia.

   Maldito amor este que tanto quiero, que tanto busco cuando no lo tengo.
Que tanto anhelo al estar solo.

Maldito amor, maldito seas.
Maldito amor, que grande eres.

9 nov. 2011

Cosas de la genética


Las notas fluían con su respiración. Los acordes y la melodía brotaban por sus poros, mientras una canción inventada nacía de sus labios.
Palabras incoherentes al oído ajeno pero llenas de un sentir íntimo e inalcanzable a los demás.
Ritmos que ondulaban su cabeza y cerraban sus ojos para poder ver más allá de lo real.
Parte surgía impulsada por su cimbrear en busca de un lugar donde crecer e inspirar para mantener la energía original de lo que está por acabar.
Regenerado en lo nuevo se transformaría con uniones intuidas y no confirmadas.
Tal vez mañana regrese a mis herederos que absortos e inmóviles sientan un pasado en su presente. Algo desconocido que es al tiempo propio y familiar.
Un principio y un fin unidos de forma invisible pero intuible. Algo que con el tiempo pierde su interés y simplemente se deja uno vivir.

La flor reina


Si yo fuese una flor
que viviese 11 años
y 32 abrazos del viento y del sol
Me convertiría en una flor reina.


Hace unos días, mi hija Jimena, de 7 años, me dijo que había escrito una poesía. Quería compartirla con vosotros

8 nov. 2011

Unidos por un obeto


Cuando la soledad nos acecha, a veces nos cobijamos en un objeto, siempre cotidiano, que nos hace permanecer en este lado del mundo, el propio, el interior, el nuestro. Si lo perdemos y dejamos de tenerlo entre nuestras manos, con nosotros, es cuando nos planteamos el mero hecho de ser, buscando el sentido a todo aquello que antes de la pérdida tuvimos. Son todo vagos recuerdos de una vida, la nuestra, que poco nos importa. Ese objeto perdido y tan vulgar como íntimo, no es más que nuestra propia esencia, nuestro pensamiento.

Leberti


Cayó en la certeza de su existencia. Suspendido entre la razón y el deseo permanecía inmóvil esperando que el tiempo decidiese por el. Pero el tiempo, siempre paciente, se mantenía casi ajeno. Su lucha por recuperar su vida no hacía más que hundirle en la sinrazón, confundiéndole y ahogándole sin nadie que interviniese.
Solo el y su pensar.
Su amor infalible e inmisericorde se iría consumiendo con el, y hasta su desaparición, no podría retomar su existencia, su realidad vital.

7 nov. 2011

Recuerdos


Ebrios de recuerdos despertaron los fantasmas de deseos antaños.
 Oportunidades evaporadas se hacían realidad en un presente con un futuro igualmente perdido.